Este jueves se llevó a cabo una reunión bicameral para constituir la comisión administradora de la Biblioteca del Congreso, un encuentro marcado por la tensión tanto dentro como fuera del anexo parlamentario. En el interior, una votación debió repetirse debido a un cambio inesperado de posición de una senadora radical. Además, generó controversia la designación de un asesor cuestionado como coordinador de la Biblioteca, lo que provocó que sectores opositores anunciaran que acudirán a la justicia para impugnar la decisión.

En el exterior del anexo, la situación también fue conflictiva: gremialistas se manifestaron en rechazo a la elección de integrantes libertarios al frente de la comisión administradora, con gritos, insultos e incluso escupitajos dirigidos al senador Enzo Fullone.
La sesión de la Comisión Bicameral Administradora de la Biblioteca del Congreso se extendió por casi dos horas y finalizó con la elección del diputado José Peluc (LLA) como presidente, la senadora Mariana Juri (UCR) como primera secretaria y el senador Enzo Fullone (LLA) como segundo secretario.
El nombramiento que generó mayor polémica fue el de Nahuel Piccoli Fortuny como nuevo director coordinador general, en reemplazo de Alejandro Santa. La designación fue cuestionada por la cercanía de Piccoli Fortuny con Fullone y otros legisladores oficialistas, como la diputada Lorena Villaverde, quien enfrenta problemas judiciales por presuntas irregularidades en la venta de terrenos en Las Grutas, Río Negro. Además, pesa sobre Piccoli Fortuny una denuncia por violencia intrafamiliar.
El propio Piccoli Fortuny reconoció ante los legisladores la existencia de la denuncia, defendiendo que se trató de un episodio ocurrido en un contexto familiar. Afirmó que «es cierto que existió» y que la medida fue «preventiva contra mi padre, con mi padre mutuamente», asegurando que el caso ya está esclarecido judicialmente.
Al concluir la reunión, los legisladores Fullone y Peluc fueron increpados por los manifestantes reunidos en el hall de la Biblioteca, quienes los insultaron y escupieron mientras se retiraban a pie por la vía pública.
Consultados por Clarín, trabajadores de la Biblioteca expresaron su «malestar e incertidumbre» por la designación de una persona ajena a la carrera administrativa y denunciaron que «no se respetó el reglamento» durante la sesión legislativa.
La reunión estuvo marcada por un clima de confrontación política y reglamentaria, con denuncias de «extorsión», acusaciones vinculadas a violencia familiar y una votación final que la oposición ya adelantó que impugnaría.
La salida de Alejandro Santa, quien dirigió la Biblioteca durante más de veinte años, fue otro punto conflictivo. El diputado Peluc admitió que se esperaba su retiro en cualquier momento, mientras que desde el bloque de Unión por la Patria denunciaron que su salida fue forzada, calificándola como «algo inducido», según afirmó la diputada Paula Penacca.
La propuesta de Fullone para designar a Piccoli Fortuny al frente de la coordinación generó el rechazo inmediato de la oposición por los vínculos del candidato y la denuncia en su contra. En la primera votación, la senadora Mariana Juri votó en contra junto con la oposición, lo que impidió alcanzar los siete votos requeridos para aprobar la designación.
Sin embargo, tras una intervención de defensa por parte del propio Piccoli Fortuny, Juri modificó inesperadamente su voto, lo que provocó la indignación del sector peronista, que calificó la sesión y la votación como un «mamarracho». De todos modos, el oficialismo dio por aprobada la designación, lo que abre un escenario de gran incertidumbre legal e institucional para la Biblioteca del Congreso.
La diputada Sabrina Selva, por su parte, cuestionó la convocatoria a la reunión, señalando irregularidades en la ampliación del temario recibida fuera de los plazos establecidos por el reglamento de la comisión. Recordó que las convocatorias deben cumplir con un plazo mínimo de tres días para informar el orden del día, algo que, según afirmó, no ocurrió.
Mientras tanto, a pocos metros de la reunión legislativa, un grupo numeroso de trabajadores y miembros de la Asociación del Personal Legislativo (APL), encabezados por su secretario general Norberto Di Próspero, expresaron su descontento con la designación y la manera en que se llevó adelante el proceso. Señalaron una falta de respeto al reglamento y criticaron la designación de alguien externo a la carrera administrativa, describiendo el procedimiento como «muy desprolijo».
La tensión llegó a su punto máximo cuando los legisladores que participaron en la reunión descendieron y se enfrentaron con los manifestantes, quienes los increparon y, según registraron varios presentes, escupieron a Fullone y Peluc mientras se retiraban a pie por la vía pública.
Finalmente, el gremio APL confirmó a este medio que recurrirá a la justicia para impugnar la designación oficializada en la reunión, profundizando así el conflicto en torno a la administración de la Biblioteca del Congreso.
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